Seguimos con la ultima edición de los refritos veraniegos, este de cairo político fue publicado el 9 de octubre del 2007, hablaba de la agresión que sufrió una chica ecuatoriana en un tren de FGC.


No mezclemos debates:

El 7 de octubre, una chica ecuatoriana fue agredida en un tren de los FGC por un "neng", que alegó estar borracho. Varías cosas que interpretar:

1. ¡Ese chaval de borracho nada!, debido a su forma de andar, se puede interpretar cuando alguien va ebrio.

2. El desgraciado (Porque no tiene otro nombre) de 21 años de edad, mostró toda esa educación que ha recibido, compareciendo ante las camaras y diciendo textualmente: "¡Yo que sé neng, iva borracho y punto!".

3. La "agresión" se queda mas en amenazas y vegaciones que en agresión, por lo que no puedo entender el comportamiento de aislamiento de la víctima.

No, nos confundamos. Aquí el debate se ha convertido en, "¡Díos mio, que fuerte una agresión racista!". El debate debería ser, Que triste la falta de seguridad que hay en un comboi de tren, donde esto puede ser como una ciudad sin ley, donde agredes o atracas a alguien y te bajas en la proxima parada. Y eso último lo digo por mi propia experiencia en la estación de Joanic L4. Pero no por eso he tenido miedo de salir a la calle o montarme en un metro.

El ataque a una persona que no es de tu raza es un acto muy feo, igual que a cualquier otro ciudadano... Pero no transformemos esto en discriminación positiva. El enfoque no es que se ha agredido a una equatoriana, el enfoque debería ser que no hay ningun típo de seguridad en estos servicios. Y los usuarios habituales del servicio entienden de lo que hablo. Por qué es habitual oir ruidos y follón en el tren y no girarse, Por qué es habitual que suba algun borracho chillando o amenazando a cualquier pasajero, mientras los demás finjimos no escuchar esos gritos.
Por qué, no hay seguridad en los trenes, en RENFE no hay ni cámaras en los combois.
¿Y si eso no hubiera quedado grabado?, ¿Entonces que?...

Àlex Naranjo.